martes, 10 de mayo de 2016

Choque de trenes

Después de tantos días lloviendo se empezaba a ver algún que otro rayo de sol. La lluvia no le gustaba, influía en su estado de ánimo. Era mucho tiempo estando triste y desanimada. No quería estar otro día más así. Necesitaba animarse pero había algo que no conseguía sacar esa sonrisa que normalmente llevaba a todos lados. No sabía que era pues era demasiado extraño. La apatía y la desgana hacía mella cada vez con más fuerza a pesar de sus intentos por romper esa nueva rutina.
Se cambió y se fue a dar una vuelta. Si la lluvia no se lo impedía. Sus pensamientos iban por un lado mientras que sus piernas le llevaban por otro. Iba pensando en las razones de su comportamiento cuando se chocó contra algo. Bueno, mejor dicho contra alguien, ya que no había visto la causa del choque.
- Perdona, ¿estás bien? - le preguntó aquella extraña.
- Sí, sí, lo siento, no te había visto.
- Creo que yo tampoco y por eso hemos chocado, por cierto soy Alba.
- Yo Cristina
Fue a darle dos besos pero no sabía cómo, sus labios se habían encontrado y lo que iba a ser un saludo resultó un beso que no olvidaría jamás. Esa pasión, ese contacto, esa conexión... La sensación dejó un rato sin habla a las dos. Solo se miraron, se rieron y en ese momento había surgido algo tan importante que ninguna sabía como definirlo. Se despidieron quedando otro día y con los teléfonos intercambiados.
Cristina siguió dando un paseo pero no conseguía quitarse de la cabeza lo ocurrido, sobre todo porque estaba confusa. Siempre había tenido relaciones con chicos, lo había pasado muy bien con ellos aunque terminaran de una forma u otra no creía que fuera por esta razón. Con ellos nunca había sentido esto. Seguiría dando vueltas a la cabeza todo lo ocurrido, pero con ganas de quedar con Alba para ver como iban las cosas. No sabía si después de estos días tan raros esto era bueno o malo. Solo lo averiguaría si continuaba adelante con esta aventura.