Jorge paseaba al atardecer por su zona favorita, donde se evadía de todos los problemas o cuando necesitaba estar solo. Para él, este sitio le traía muy buenos recuerdos sobre todo de tiempos pasados. Porque ahora irremediablemente se le venían a la cabeza todos los paseos de este mismo año. Un año para olvidar y eso que no se comió las uvas como hizo siempre y le había traído bastante suerte. Ahora mismo se preguntaba qué habría pasado con la carta que recibió pocos días después de Reyes. Una carta que desencadenó toda la mala suerte que había tenido.
Ya se estaba poniendo el sol y decidió darse una vuelta e irse para casa a cenar. Se haría algún sandwich porque no quería ponerse a cocinar. Cada vez lo odiaba más.
Terminó de cenar y de recoger lo poco que había utilizado, y se sentó en el sofá a ver la televisión, pero no había nada que le gustase. Así que fue al cuarto de invitados y se puso a tocar la guitarra un rato. Pero cada canción le recordaba los malos momentos vividos y dejó la guitarra apartada. Cuando ya estaba por irse del cuarto, sonó el teléfono. No se apresuró en cogerlo porque sabía quien llamaba.
cantha lo escribes tu?
ResponderEliminarlo seguiré.......:)
besos
esto lo he escrito yo sí pero me gustaría continuar escribiendo
ResponderEliminarun beso guapa